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10 de julio de 2011

Chiang Mai: Monzón, mercados, templos y Mua Thai

Después de cuatro horas interminables en una mini-van de vuelta a Chiang Mai, ya que contamos cada una de las curvas que el conductor cogía con a velocidad de la luz. Al final, llegamos sanos y salvos a Chiang Mai, la segunda ciudad más grande de Tailandia.




El único problema es que durante los dos días que teníamos planeados estar en la ciudad, el monzón decidió aparecer y no dejarnos ni tan solo ver los lugares más emblemáticos de la ciudad. Finalmente, el domingo, pudimos salir a dar una vuelta al Sunday Marker, un mercado gigante que se extiende a lo  largo de la ciudad antigua.


Uy, botifarres!! ah no no.. Chiang sausages.



Mira que policía más gracioso... igual que los mossos, eh!
Como la lluvia no cesaba, teníamos que encontrar un plan B. Así que el segundo día nos animamos a ir a ver un combate de Muai Thai. En realidad, la que me animé fui yo, porque en Gerard estaba encantado.
Utilizamos la estrategia del regateo de “último momento”, es decir, nos presentamos en la entrada, cinco minutos antes de que empezara y le regateamos hasta que por el precio de una entrada V.I.P, nos colocamos los dos delante cuadrilátero. Olé… Hay que decir que una lady boy era más fácil de persuadir de lo que nos pensábamos.

Para lo que como yo no tengáis ni idea en lo que consiste un combate de Muai Thai, aquí os dejo unas imágenes y algunas explicaciones básicas. Respecto a las fotos hice lo mejor que pude porque ni la luz, ni las cuerdas me dejaban muchas opciones.

El Muay Thai es por excelencia el deporte nacional de Tailandia. Se define como un deporte combinado con defensa personal y arte marcial.

Se dice que antiguamente el Muay Thai estaba considerado  como un arte esencial, y forma parte del curriculum real para poder acceder al trono.

Una vez los contrincantes acceden al ring, llevan en la cabeza un Mongkon y un Pong Malai alrededor del cuello. El Mongkon es una banda especial entretejida que representa al gimnasio del que provienen. Mientras, el Pong Malai son con ornamentos florales en forma de collares, que les entregan los amigos o los seguidores como gesto de apoyo y deseo de buena suerte. Algunos también utilizan  el Papriachat, lazos que se encuentran alrededor de los bíceps y que simbolizan amuletos de buena suerte de los familiares más cercanos.








 De lo que más llama la atención es el ritual antes de empezar un combate. Los boxeadores comienzan una especie de danza, llamada Wai Khru Ram Muay donde se imitan varios animales o profesiones, según he leído. Esta danza tiene como objetivo poner en movimiento la mayor cantidad de músculos posible y ayudar a enfocar la mente. En esta misma danza, los participantes supuestamente rezan y se consagran a los dioses.

La verdad es que después de ver un combate en directo, si que lo veo más como un deporte que otra cosa. Aunque eso no quita que sea un deporte un poco extremo, porque aunque haya unas reglas fijadas, los participantes se calientan pero bien.







Motivadissssssimo, eh.
Lo que no me gusto, es que aceptaran combates de niños de forma semi profesional. Sobretodo después de que me contaran, que muchos de estos niños se dedican al Muay thai porque es una manera de sacar de la pobreza a su familia. Muchos de ellos proceden de familias muy humildes, que incitan a sus hijos a combatir, ya que esta muy bien pagado.

Próximo destino... LAOS.. yeaaaahh

1 de julio de 2011

Bañito con Noi y el elefante.

De paso con la moto, nos encontramos con un tres elefantes asomando la trompa por la carretera. Evidentemente, nos paramos a verlos, de repente salió el dueño a contarnos algunas cosas de los elefantes y darles de comer.



El elefante es el símbolo más poderoso de  la cultura tailandesa y hasta 1917 un elefante blanco aparecía en la bandera del país. Históricamente, los tailandeses han trabajado mano a mano con los elefantes en trabajos de campo y llevando mercancía a través de la jungla tailandesa. Además el elefante era la mejor arma  de los ejércitos en el suroeste asiático, antes de que aparecieran los tanques y las pistolas.

Actualmente se cree que hay unos 2000 elefantes salvajes en Tailandia, más que en la India. Mientras, que hay 3000 elefantes domesticados .En 1900 se estimaba que había unos 100.000 elefantes trabajando en todo el país. Aunque 50 años más tarde sólo quedaban 14.000.

En el norte de Tailandia, era habitual que algunas familias tuvieran elefantes en casa, como herramienta de trabajo. Los elefantes pueden trabajar durante 50 años, por ese motivo cada elefante tiene dos entrenadores (mahouts), que suelen ser el padre y el hijo de la familia. En algunos casos, se crea un vinculo tan fuerte entre el animal y el hombre, que se dice que están juntos hasta que uno de los dos muere. Aunque, la ley Thai dice que los elefantes tiene que retirarse y dejarlos en libertad a la edad de 61 años. Ya que suelen tener una vida de 80 o  algunos incluso más.

La verdad, es que da algo de penilla verlos atados, incluso hay algunos creadores que les enseñan a decir Thank you o a cogerte y levantarte de suelo. Cosa que me parece súper triste y que haya gente que vaya solo hacerse la foto y a pagar por eso.

Pero también tengo que admitir que a mi me hacia mucha ilusión subirme a un elefante. Estuve varios días, pensando si debía participar en una actividad turística de este tipo, y la verdad es que me costó bastante decidirme. Porque aunque nos les peguen y los tengan bien cuidados, yo soy de las que creo que estos animales deberían estar en libertad.

Después de dos días y de estar hablando con Noi el cuidador y entrenador del elefante decidí que lo iba hacer. Lo hicimos con Noi, porque nos pareció menos turístico que los demás, sólo tenia tres elefantes, todos viviendo en el patio de su casa y la verdad es que el hombre se preocupa por ellos, les mata las moscas y todo. Aunque le puse una condición: si le pegas con el palo, cojo yo el palo y te pego a ti, eh.



Se trataba de una hora de caminata y bañar el elefante. Pues para allí que nos fuimos, al principio con un poco de miedo, porque cuando estas arriba te das cuenta de la altura y de que te cuesta un poco seguir el balanceo del elefante. Dicen que un elefante adulto si se pone a correr alcanza 23km/hora… no parece mucho, pero… si tú estás encima…

La prueba de fuego la tuvimos en el río (llevan a el elefante a bañarse cada día) así que el elefante estaba a sus anchas en el río. Y aunque parezca que nosotros jugábamos con el elefante, creerme era él el que estaba jugando con nosotros. Además, nos toco el guía cabronzete y se lo paso pipa tirándonos y riéndose de lo torpes que éramos encima del elefante. Pero tengo que reconocer que fue divertido.






Tengo que decir que aunque todo es una turistada, a mi me encanto, por que para mi no lo era. Aunque mucha gente, solo lo hace para hacerse la foto, a mi la verdad es que me encanto la experiencia y tener un contacto tan cercano con en animal.



Al día siguiente nos notamos lo efectos secundario del bañito con el elefante. Aunque no lo parezca los elefantes tiene pelo, un pelo tipo barba si afeitar de dos dos días. Así que en Gerard se levantó con todas la piernas irritadas de roce. Pero lo peor me lo llevé yo, que como fui gran parte del tiempo sentada en la barriga, iba con las piernas súper abiertas, y si algo no soy, es flexible. Así que al día siguiente tenia que caminar como una anciana de los dolores de ingles que tenia. Ya lo dicen que la primera experiencia con un elefante, al día siguiente , duele.



27 de junio de 2011

Pai, un paraíso entre montañas.

De la caótica Bangkok a la más absoluta tranquilidad de Pai. Este pequeño pueblo perdido entre las montanas del norte de Tailandia, es un minúsculo rincón en el mundo que no se sabe muy bien porque atrae y concentra en sus cuatro calles a músicos, poetas y artitas. Pai, invita a quedarse, a relajarse y a perder la noción del tiempo mientras paseas por sus calles.



Lleno de locales de música en vivo y galerias de arte y diseño, con gente afable y habladora, abanderan el eslogan del lugar, Slow living.  Es decir, apreciar tu tiempo, invertirlo en algo que te guste, vivir con poco pero vivir a gusto. Como nos contaba un músico local, que hace ya muchos años, cuando llegó a Pai, lo primero que hizo fue quitarse el reloj y decía que él nunca sabe que hora es. Él se levanta cuando deja de tener sueño, come cuando tiene hambre, invierte el tiempo que quiere en cosas que le apetece hacer y se va a dormir cuando esta cansado. Easy live, eh. Estuvo viendo 6 años en Inglaterra y se volvió a Pai, porque no podía creer como nosotros podemos vivir en el mundo que vivimos. En el que pasan los días y no hemos hecho nada que realmente nos motive, sólo algunos y sólo a veces dedican una pequeña parte de su tiempo a algo que les apasiona. Donde vivimos obsesionados por todo lo que nos rodea, tenerlo todo bajo control y remarcar (exageradamente) siempre lo malo que nos pasa o lo que no nos gusta. La verdad, es que el chico no nos definió nada mal, verdad?. Al principio pensé, que era el típico hippie, que suelta el discurso hippie a todo el que pasa por allí. Pero, al rato de estar hablando, la verdad es que tenia mucha razón en todo lo que decía. Supongo, que justo es eso lo que  hace Pai diferente a los demás lugares, esta lleno de gente que prefiere tener menos dinero y vivir placidamente , sin muchos esfuerzos ni beneficios, pero vivir a su manera. No la que le imponen los demás.



Buenísima, si o no?



Para disfrutar Pai, lo mejor es alquilarse una moto y dedicarse a inspeccionar la zona, escogiendo al azar una ruta y dejarse perder entre campos, monasterios y jungla.

Motorista en la sangre... dios, que pintas.







Otra de las opciones es seguir la Ruta 1905, conocida en Tailandia por ser una de las carreteras con más curvas del país.  De Chiang Mai a Pai hay 762 curvas y eso sólo es la mitad del camino. Esta ruta conecta varias poblaciones  del norte de Tailandia, incluyendo Pai.

Nosotros nos quedamos un poco atrapados por lo que transmite Pai, y decidimos emplear nuestros días en disfrutar de la zona, en vez de vernos el resto de la ruta de prisa y corriendo.



Varias son las actividades que ofrece Pai, des de una caminata de dos días durmiendo en aldeas locales, hacer rafting, bañarse con elefantes o relajarse con un masaje.

Si queréis saber por cual nos decantamos, os espero en la siguiente entrada…

26 de junio de 2011

Bangkok

En 1782, el rey Rama I estableció  una nueva capital, situada al este del río Chao Praya, haciendo de Bangkok la nueva capital del Reino de Tailandia.

El primer nombre de la ciudad fue, atención que va, eh. “Krungthep mahanakhon amonratanakosin mahintara Ayutthaya mahadilok popnopparat ratchathani burirom udomratchaniwet mahasathan amonpiman avatansathit sakkathattiya witsanukamprasit“ todo un crack eh, este Rama poniendo nombres a las ciudades, por el amor de dios Rama. Sería muy espabilado para crear un nuevo reino, pero este nombre tiene más poco marketing… Al ver que era algo complicado decidieron oficializar el nombre a Krung Thep, que significa Ciudad de los Ángeles, mucho más bonito, no creéis?

Que porque el resto del mundo lo llama Bangkok? Se cuenta que la capital fue fundada en un pequeño pueblo que se llamaba Bang Makok, y como era más fácil que los dos anteriores, poco a poco, de boca en boca, se llamo a la población Bangkok, el nombre que mantiene a día de hoy.



Bangkok, una de las capitales más famosas del mundo es calurosa, caótica y llena de vida. Mezcla la modernidad de cualquier ciudad de renombre con el misticismo de sus templos y los monjes que se refugian en ellos. Una ciudad, llena de mercados, donde en cada esquina hay un puesto de comida o bebida. Una ciudad que no duerme nunca y yo creo que los que viven en ella tampoco.



Al rico chilli!!!



Uno de cada diez tailandeses vive y trabaja en Bangkok, y creerme, se nota. Tiene más de 8 millones de habitantes y una densidad de 3.600 personas por Km2, una de las más elevadas de Asia.
Casi tres días le hemos dedicado a esta ciudad, y tengo que decir que aunque no esperaba mucho de ella, a mi me ha gustado.

De lo más impresionante que he visto es el Palacio Real, fue durante 150 años residencia del rey y sede del gobierno. Lo más impresiona es que todo se conserva tal y como se inauguró. 







En el mismo recinto esta Wat Phra Keo, donde en su interior reposa el Buda de Esmeralda, este es el santuario más importante de todo el país. El Buda posee su propia vestimenta que a través de una importantísima ceremonia se le cambia tres veces al año (temporada de calor, frío o lluviosa) y es el mismísimo rey el que le cambia la ropita al buda.





Uno de los puntos más visitados de la ciudad es Wat Pho, este lugar alberga la escuela de medicina oriental, yoga y masaje tailandés. Pero hacer o que te hagan algo de las tres cosas te cuesta un pastón L. Detrás de sus muros, 16 puertas  guardadas por demonios y casi mil estatuas de bronce de Buda. En el interior se encuentra el buda reclinado (46 mts de largo y 15 de alto) recubierto por oro y con incrustaciones de perlas en los pies.




Buscando la suerte.
Otra de las atracciones de Bangkok, especialmente para los turista es la calle Kao San Road. Pues, que decir de esta calle, que es la típica. Llena de bares y tiendas que se sobreponen unas a las otras. Donde puedes encontrar des de unos pantalones thai, hasta una falsificación del carnet de coche o títulos de ingles, y os digo que lo de las falsificaciones era tentador, eh, muy tentador.




Una buena forma de moverse por la ciudad, con vistas algunos templos es a través del río y sus botes, que te llevan de punta a punta de la ciudad por pocos baths.

Otra manera, es coger uno de los famosos tuk-tuk de Bangkok. La única pega es que te expones a ser timado o a que en mitad del camino pactado, se paren en una tienda, información turística o cualquier lugar donde ellos tengan pactado con el propietario, que es el que le va dar al conductor un vale de gasolina a cambio de nuevos clientes. Nosotros probamos suerte, así con la ayuda de un señor que andaba por allí, nos dijo que cogiéramos los tuk-tuk que no son de dos colores, que se suponen que son los tuk tuk del gobierno (y son más económicos porque el gobierno les paga la gasolina). Así que pactamos con él 4 templos por 30 baths (0.80), cosa que con otro hubieran sido 200.  Yo le avise, si paras en una tienda no te pago, eh. Y él, que: “No Problem, No problem”, pues venga vamos.


Primer templo, donde se encuentra Buda en pie, que dicen que es el buda mas alto de Tailandia, estuvimos por allí un rato y salimos rápido, porque no nos fiábamos de que el Tuk-tukero siguiera allí. Pero sí, allí estaba sonriente esperando. Bueno, vamos para el segundo, el templo de mármol, y bueno se bajó, nos acompañó y todo a ver el lugar, nos enseñó algunos rinconcitos curiosos y tal… En Gerard y yo no nos lo podíamos creer, habíamos encontrado el único conductor  de tuk-tuk honrado de todo Bangkok, increíble. Que ingenuos somos, justo cuando salíamos para el tercer templo se para y me dice que nos lleva a una agencia de viajes (evidentemente su gancho) y yo que no, que no, que te he dicho que si había tienda, no te pagaba. Y me dice: “No shop, agency, Free looking, free looking¨. Como se puso tan pesado al final le dije con toda mi mala ostia: ¨Pero, just looking, eh¨.  Y como era de esperar nada más entrar a la agencia le solté cuatro borderias al vendedor y nos fuimos. En menos de un minuto estábamos de camino al siguiente templo.





Si algo, se aprende en Asia es que no te puedes fiar de nadie, pero de nadie, eh. Bueno (me he pasado) sólo de las personas que no están relacionadas con el turismo. Porque también hay que decir nos quedamos sorprendidos de la amabilidad de los bangkoneses (o como se llamen). Incluso un chico que encontramos en la parada de autobús, al que le preguntamos como llegar a nuestro hotel, en medio de una jungla de coches, motos y autobuses. El pobre, que no sabia ingles, se vio tan apurado de que no sabia como explicarnos como llegar que cambio su ruta y cogió dos autobuses solo para acompañarnos a nuestro hotel, para que no nos perdiéramos en el transbordo de autobús. A mi me dio hasta pena, pero el insistía en venir con nosotros, una monada el chaval.

Pues esto es más o menos Bangkok (siempre des de mi punto de vista, eh). Os espero en la próxima parada… norte de Tailandia.
Turismo en bangkok

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