Mostrando entradas con la etiqueta Malasia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Malasia. Mostrar todas las entradas

1 de junio de 2011

Taman Negara

Taman Negara es la selva más antigua del mundo, la joya ecológica de Malasia. Según dicen, se pueden encontrar innumerables especies de animales, como tigres, elefantes, tapires e insectos de todos los colores formas y tamaños.

Para nosotros la experiencia en Taman Negara empezó através del río tembling, que es el que separa el parque nacional de nuestro destino Kuala Tahan. Cogimos una barquita que através de tres horas nos bordeo el parque y nos dejo en su entrada.




No fue hasta el día siguiente que nos adentramos en el parque. Como ya sabíamos que las posibilidades de ver tigres o elefantes eran pocas. Esta era nuestra indumentaria, calcetines por encima de los pantalones, para evitar que las sanguijuelas entrasen por dentro (porque hay a mansalva en esa zona) y ya os digo  yo que las he sufrido que aunque no duela, no es nada agradable sufrirlas. Y un bote de anti-mosquitos, que aunque estamos medicados contra la malaria, mejor no tentar a la suerte.

Ready to go!!

El día lo empezamos relajados, escogimos un trayecto sencillito para empezar  y acabar en el Canopy walkway. Este ultimo, se trata de un puente colgante  de 40 metros de altura y que cruza 50 mts. de selva. La verdad, que aunque es una turistada esta divertido y puedes ver la selva des de la copa de los árboles, incluso si tienes un poco de suerte puedes ver algún mono que observa como los turistas se cuelgan de un puente.


Después, decidimos aventurarnos un poco más en la jungla y subir hasta un mirador que se encontraba en lo alto de una montañita. Así, que nos dejemos llevar por los árboles milenarios, las hormigas gigantes que nos acompañaban por el camino y la frondosa vegetación.



Al llegar a la cima, un guía nos digo que había dos maneras de volver. Opción num.1: volver por un camino paralelo por el que habiamos llegado o… Opción num. 2: bajar una zona empinada y llena de sanguijuelas. Dime poco aventurera pero yo elegí la opción 1. Así, que Gerard tiro para un lado y yo para el otro. Por lo tanto, tenia dos horas de vuelta por la jungla yo solita. En un principio no me dio miedo, porque una parte era la que ya había hecho y no era peligrosa, o eso creía yo… Pues me pongo a caminar, mas contenta que nadie mirando a mi alrededor a ver si veía un mono. Cuando estaba yo tan tranquila, mirando los árboles a ver si veía algo que pise una plataforma que cruzaba un riachuelo, cuando debajo de la plataforma se mueve algo súper rápido y miro cagadisíma y veo una macro serpiente deslizarse a un metro de mí, hacia arriba del riachuelo. Dí un bote y un grito de: ¨mierda una serpiente!!!!¨, que menos mal que no había nadie alrededor, porque fue muy cutre, tengo que reconocerlo. Acto seguido empecé a caminar tan rápido que no podía ni coordinarme. Y claro, aquí empecé con las paranoias. Loca estaba mirando todo los matorrales, y el sonido de la selva que antes me parecía curioso e interesantes en aquel momento me desquiciaba. Y encima, se me cruza una largartiga en medio del camino, que con la paranoia que llevaba casi me mata del susto. Creo que en menos de 10 min, me hice el kilómetro que me faltaba para llegar al final del camino. Respire hondo y pensé, porque tengo tan mala suerte?


Claro como había esprintado para llegar, tuve que esperar a Gerard  en la oficina de información del parque. Allí había fotos y información de los animales del parque y yo que soy masoca… voy y miro a ver las serpientes que hay. Pues, mirad, que vayan por el suelo y que puedan tener ese tamaño, resulta que tenia que ser una cobra. Pero, hombre, a que le tiene pánico la Cristina? A las cobras y a los tiburones? En menos de dos semanas de viaje ya me he cruzado con los dos. Si esto no es ser una persona de clase B… yo ya no se, eh.


Cuando llego el Gerard, se lo cuento todo y el tío muerto de envidia porque el sí quería ver una serpiente. Encima, era una afortunada, sabes?

En fin, decidimos dejar la selva después de 5 horas caminado por ella y 3 de ellas sin agua… es de ser inútiles, ya lo se.

Kota Bharu, ciudad islamista.

Nada más dejar las Perhentian atrás, nos dirigimos a Kota Bharu. La ciudad más grande del norte de Malasia (pero, vamos, nunca lo dirías), localizada entre la frontera con Tailandia y las Islas Perhentian. Estos dos motivos son básicamente por los que la mayoría de mochileros paran en esta ciudad. El nuestro, en cambio, era llegar allí para coger el ¨ Jungle Train¨ hacía Taman Negara (una jungla en el centro de Malasia, declarada Parque Nacional). Como no teníamos prisa decidimos quedarnos un par de noches y organizar bien como llegar a Taman Negara.

De Kota Bharu cabe destacar que el 95% de su población es Malay (es decir, que la mayoría de la población practican el Islam, y no sabéis de que manera…). Kota Bharu se considera una de las ciudades con más devotos musulmanes, los más conservadores y también, claro esta, uno de los estados más pobres del país. Creéis que tendrá algo que ver?

Si le sumamos que en este estado gobierna el PAS (Partido Islamista por Malasia), nos encontramos con una ciudad, donde las parejas cuando van al cine tienen que ver la peli separados (las mujeres a un lado y los hombres al otro) y con la luz encendida, eh. Se separan las mujeres solteras de las casadas en las cola del super o puedes ser multado por ir cogido de la mano de tu pareja. Lo único bueno que tiene (si hay una parte buena, es que solo se aplican estas leyes a los musulmanes, el resto podemos disfrutar sentarnos en el cine juntos, pero con la luz encendida, claro esta.

En Kota Bharu, con unas amigas.
Así no es de extrañar que al coger un bus local, se me sentara un señor de unos 70 años enfrente y el pobre solo hacia que mirarme las piernas (porque evidentemente con el calor que hace en este país iba con unos shorts shortisssimos). Y el hombre me miraba las piernas y después me miraba a la cara, y otra vez, me miraba las piernas, con los ojos fuera de las orbitas.  Y con carita de: ¨Hija mía, pero como me vas con estos pantalones… que no ves que vas al infierno directa¨. Pues así se  paso el hombre los 20 minutos de trayecto. A mi al final me daba hasta la risa de verlo tan compungido al pobre hombre. Aunque tengo que decir, que me miraban peor las mujeres que los hombres.


Como estábamos un poco saturados de musulmanes y mezquitas por todos los lados. El segundo día, nos fuimos a ver el Buda reclinado más grande del sur-oeste asiático.

Cogimos el bus local hasta Chabang Tang, según el chico de la Guest House desde ese punto se podían visitar varios templos budistas que habían en los alrededores. Todo ¨walking distance¨, según él. Pues para allí que nos fuimos y nos pusimos a caminar en busca del buda reclinado que parecía el más interesante. 3.5 km separaban el buda de la parada de autobús. Fácil, no? Eso pensábamos nosotros también. Hasta que a los 15 min. de ir caminando por la cuneta de la carreta (que malasia no seria uno de los países pioneros en seguridad vial) con coches y sobretodo motos pasándonos a ras. Vimos que el caminito se nos iba hacer más largo de lo que esperábamos. El segundo problema fue el calor y el sol. Yo creo que experimenté que siente un pollo cuando lo rusten, literal, eh. Nuestros poros no daban abasto sacando nuestra sudor. Y lo más desesperante era, preguntarle a un aldeano si quedaba mucho y el se reía y decía: ¨straight straight¨, eso se traduce como, aún te queda un trecho, nena.



Pero de repente, de la nada, al lado de la carretera… apareció el templo y su gigantesco buda, allí dormidito.





Allí también se encontraban los monjes que cuidan al graduchón y otros templos dedicados a Buda. La visita al templo es gratuita, pero se puede dejar una donación. Y yo que soy una persona como dios manda, por supuesto fui a dejar un par de ringgits, pero a cambio cogí unos incienso, claro. No olvidéis que soy catalana. Así que, allí estaba yo con mis inciensos y mis cosas cuando de repente llega un grupo de chinos (gritones, por supuesto) y se acabo la paz en el templo budista. Pero lo peor, es que cuando me doy cuenta había 4 chinos encima de la caja de donaciones (algunos con llaves en las manos y otros con el incienso, intentando sacar mis 2 ringgit!!). Pero por dios, se puede ser mas rastrero, nooooooo. Por supuesto, para allí que me fui indignadísima a decirles que los riggints eran míos y que pararan. Así que los chinos se hicieron los suecos y después hacían como si quisieran meterlos para adentro, sabes.




Después del paseíto de ida, se nos quitaron las ganas de seguir buscando templos (más que nada para evitar un cáncer de piel) y nos fuimos de vuelta a Kota Bharu, cenar algo en el mercadillo nocturno y irnos a descansar que al dia siguiente a las 7 nos salía el tren para Taman Negara. Que, que hay en Taman Negara??  Os lo descubriré en la próxima entrada.


25 de mayo de 2011

Yo de mayor quiero... vivir en las Perhentian


Hola a todos,

Llegamos a Kuala Besut hace cuatro días, en un autobús nocturno -congelador (digo lo de congelador porque esta gente no tiene medida, estábamos a -20 grados) a las 5.30 de la mañana,. Llegamos a Kuala Besut tiritando de frío (creo que después de ese viaje mi resfriado acabo por apoderarse de mi cuerpo de manera total). Llegamos totalmente desubicados y como era de esperar allí había ya un señor muy amable (y dueño de una agencia) que ya nos lo tenia todo preparado (que amable, eh). Des del billete de ferry, hasta ir a buscar dinero o dejar las maletas en su oficina. Nos lo puso todo tan fácil que no podíamos decir que no y total era el mismo precio en todas la oficinas.

A las 7.00 de la mañana dejábamos la península malaya atrás para dirigirnos a las Pulau Perhentian.

Atardecer en las Perhentian
Pulau Perhentian están formadas por dos islas, una más grande y llena de resorts y otra más pequeña que es mas para mochileros. Así que ya sabéis a cual fuimos, a la pequeña. Nada mas llegar teníamos que buscar un sitio donde quedarnos, así que elegimos unos bungalow en frente de la playa, simples pero dentro del presupuesto, así que eran perfectos (Maya Resort Bungalow), en Coral Bay.  Este fue nuestro campo base para los siguiente cinco días. 

El objetivo principal era descansar y quizás que Gerard hiciera el Open Water Course (curso de buceo). Pero como en realidad no era tan barato como nos habían dicho, decidimos dejarlo para Tailandia.
Así que estos días nos hemos dedicado a disfrutar y hacer un poco el guiri. Dividimos nuestros días entre caminatas, snorkelling, paseando en Kayak  y lo que más me gusta a mí, no haciendo nada.


El primer día, lo dedicamos a hacer una caminata que supuestamente cruzaba la isla a través de una pequeña jungla. Nos encontramos con Isabel y Pablo (dos chicos gaditanos que estaban allí de vacaciones antes de irse a Singapur a crear una nueva vida). Con ellos pasamos el día y los cuatro intentamos encontrar el camino que nos tenia que llevar a la otra parte de la isla. Pero ninguno de los cuatro fuimos capaces y claro volver para atrás después de dos horas caminando, no entraba en nuestros planes. Así que como todos hemos visto ya varios programas del “ultimo superviviente”, decidimos bordear la costa por las rocas, así mas tarde o mas temprano llegaríamos a la playa que estábamos buscando. El plan nos dio resultado hasta que un precipicio entre las rocas trunco nuestros planes. Así que buscamos un plan B, que fue llamar a grito pelado los cuatro a un water-taxi para que viniera a rescatarnos…jejeje (muy español verdad). El chaval del water-taxi aun se debe estar riendo.

Los ultimate survivals

Al día siguiente cambiamos la zona terrestre por la marítima. Cosa que a mi mucha, mucha gracia no me hacia. Primero porque no me siento muy segura dentro del mar, ni en zonas profundas y mucho menos si se que hay tiburones por la zona (el que me llame exagera, por favor que lea mas abajo). Pero bueno me hice la valiente y fui…

Era una excursión de día completo, donde visitábamos cinco puntos. Varios donde había coral, hasta ahí bien, otro para ver tortugas, también bien y otro para ver tiburones, mal, mal, mal. Aunque tengo que decir que al final todo bien y muy recomendable. Hasta que llegamos al shark point. Creo que deje de respirar cuando el guía dijo: “Bueno chicos aquí están los tiburones”. Pero pensé, bueno, que se tiren los demás primero y si me dicen que son pequeñitos pues me tiro y que sea lo que dios quiera. Pero salió el Gerard y solo con la cara que puso supe que ya no me tiraba.  Tiburones de casi dos metros por todos lados… que si, que ya lo se, que no muerden, que solo comen peces, que son súper amigables. Pero NO, no me tire. Aunque el Gerard si y mas que contento que nadie.
Gerard y su amigo el tiburon
Todos persiguiendo a la tortuga como locos.

Pues, asi pasamos el dia entre pececitos de colores, corales, tortugas y tiburones.


Poco más hicimos los siguientes días, algo de kayaking, para visitar las calitas que quedaban más lejos de nuestra playa. Preferimos el Kayak que volver a ser rescatados por un water taxi…

La verdad, que lo de las islas Perhentian es un paraíso, donde nada mas llegar te quitas el reloj, apagas el mobil, incluso puedes dejar las chanclas en tu bunglow durante una semana que nos las necesitas para nada y  dedicarte a descansar, disfrutar del mar turquesa, las puestas de sol, los zumos naturales y las barbacoas de pescado delante de la playa. Como ya he dicho, yo de mayor quiero vivir en las Perhentian.


21 de mayo de 2011

Kuala Lumpur.


Selamat pagi a todos,

Pues ya estamos en Asia. El día 17 cogimos un avión que nos llevaba des de Christchurch hasta Kuala Lumpur. Así que en 11 horas de vuelo pasamos de ser Working Holiday Visa, es decir, mochileros de bajo coste a turistas europeos en Asia, olé.

Aterrizamos en la capital malaya y nos dimos de golpe con sus 82% de humedad en la cara, PAM! Justo ahí empezamos a sudar y yo calculo que no vamos a parar hasta el próximo otoño en España. Pero bueno haremos el sacrificio...jijiji

El jet-lag, la calor, la humedad y el mega resfriado que me había dejado de recuerdo Nueva Zelanda hizo que mi primera impresión de Kuala Lumpur fuera durilla. Después de dormir en el centro de Chinatown debajo de un ventilador a maxima potencia no ayudo mucho a mi resfriado, que si el día interior tenia un agujero de la nariz para respirar al día siguiente no tenia ninguno.

Hemos estado dos días en Kuala Lumpur, y tengo que decir que a mi mucho no me a gustado. El dia 18 nos levantamos y lo dedicamos hacer todas aquellas cosas que tendríamos que haber hecho antes de dejar Nueva Zelanda, pero claro,como en Asia era mas baratoooo...
Asia que el objetivo del día era enviar nuestras cosas a Spain ( 30Kg ni más ni menos) y nos costo 40 Euros y claro nos ahorramos nuestros 125 Euros, sabes. (Felipe, dato, apunta).
Después del primer objetivo conseguido . Había que buscar un bus que nos llevara a Kuala Besut des de donde tendríamos que coger un ferry hasta las deseadas Pulau Perhentian (que eso sera la próxima entrada).
Poca cosa más hicimos el primer día, que pasear por el Chinatown y constatar que el fútbol español esta de moda, tanto la selección como el barça (Top-team gritaban los vendedores con la camiseta en la mano! Top Team!!)

Por la noche fuimos a cenar a una de los mercados culinarios nocturnos en Jalan Alor. Allí, entre millones de opciones, elegimos un restaurante conocido por sus "chicken wings" y la verdad es que estaba todo bastante bueno y no picaba, yes!


De Malasia lo que mas impacta es que es un país donde conviven tres grandes etnias los malays que serian los autóctonos (no confundir con los malasios  que son todos los nacidos en Malasia independientemente  de su etnia), los chinos que llegaron buscando dinero el las minas y claro como buenos chinos se quedaron y ya sabéis al poco estaba todo llenos de chinos por todos lados. Y la tercera gran etnia son los Indios, que también más de lo mismo. Lo sorprendente es lo bien que conviven y el respecto que hay entre las diferentes culturas.

El segundo día lo dedicamos al Golden triangle, es decir, donde se ubica el símbolo de la ciudad , las Torres Petronas (452mts de puro acero y son las cuarteles generales de la empresa nacional petrolera y gas) y su KLCC (no subimos a las torres porque a parte de la kilométrica cola, no queríamos pagar). Así que nos fuimos a echar fotos a fuera como japoneses.

Poca cosa más hemos echo estos días... ahora ya estamos en las Islas Perhentian, que ya os explico en unos días.

P.D: Sorry no fotos pq tenemos problemas técnico...jajaja.

Love.

Seguidores